Laboqueria
Arquitectura

Participación en EcoConstruir 2026

Construcción sostenible

El pasado 16 de octubre, Alfons Tornero, en representación de Laboqueria Arquitectura, participó en EcoConstruir 2026, un encuentro celebrado en EcoHUB, en Cabrera de Mar, dedicado a los retos de la construcción sostenible, la industrialización y la innovación en los procesos constructivos.

Bajo el lema «Más vivienda, más rápida y más sostenible: ¿puede la industrialización darnos la respuesta?», la jornada reunió a profesionales del sector para reflexionar sobre el papel de los sistemas industrializados en la transformación de la edificación. Entre los temas tratados, destacó la importancia de valorar el impacto ambiental de los materiales y procesos constructivos, más allá de la superficie construida.

El programa combinó tablas de debate, presentaciones de proyectos y casos prácticos, con espacios de networking entre estudios de arquitectura, empresas fabricantes y profesionales especializados. También se abordaron las posibilidades de la madera industrializada y otras soluciones constructivas de bajo impacto ambiental, así como las alternativas en cimentación y los sistemas constructivos que permiten optimizar los procesos de obra.

En Laboqueria Arquitectura no entendemos los sistemas constructivos como una decisión aislada. Escoger cómo construimos implica valorar a la vez los materiales, los recursos que requieren, su impacto ambiental y las condiciones de confort y salud de las personas que utilizarán los espacios. Por eso, la industrialización nos interesa no sólo por su capacidad de optimizar los procesos de obra, sino también por las posibilidades que ofrece cuando se combina con materiales de bajo impacto y una arquitectura atenta a su contexto.

Esta forma de entender la arquitectura se refleja en proyectos como laVivienda Cooperativa La Balma, desarrollada conjuntamente con LaCol, que ejemplifica las posibilidades de la vivienda cooperativa en cesión de uso. Este modelo, basado en la propiedad colectiva y el derecho de uso, plantea una alternativa al mercado residencial convencional y sitúa a la comunidad y las necesidades de las personas en el centro del proyecto.

El edificio combina una estructura de madera contralaminada (CLT) con espacios compartidos y un modelo residencial basado en la propiedad colectiva y la cesión de uso. Balma muestra que la respuesta al reto de la vivienda no depende únicamente de construir más rápido o con sistemas más eficientes: también requiere explorar otras formas de acceso a la vivienda y situar la vida comunitaria en el centro del proyecto.

En el contexto actual, consideramos que la vivienda cooperativa es más necesaria que nunca y una vía a seguir impulsando. La sostenibilidad de un edificio también tiene que ver con el modelo de uso que propone, con las relaciones que facilita y su capacidad de dar respuesta a necesidades colectivas.

Otro ejemplo es el Centro de Salud Son Ferriol, desarrollado conjuntamente con Munarq y finalizado este 2026. El equipamiento incorpora una estructura de madera contralaminada (CLT) y combina soluciones industrializadas con especial atención a la luz natural, la ventilación y el confort de los espacios sanitarios. En este caso, la selección de los materiales y la resolución constructiva forman parte de una misma estrategia para crear entornos de cuidado que tengan en cuenta tanto a las personas como a los recursos utilizados para su construcción.

La participación en EcoConstruir 2026 se enmarca en la voluntad de continuar compartiendo experiencias y contrastando formas de hacer con otros profesionales del sector. El reto no es únicamente industrializar la construcción, sino decidir dónde esta industrialización aporta valor y cómo poner al servicio de una arquitectura con menos impacto ambiental, materiales más conscientes y espacios que mejor respondan a las necesidades de las personas.